El agua en verano es vida

El agua en verano es vida
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La hidratación es parte esencial de los cuidados de tu perro, pero en verano se convierte en algo aún más importante. El recipiente de agua debe estar siempre disponible y es recomendable que cambiarlo a diario o un par de veces al día, para que se mantenga fresca.

Los perros solo tienen glándulas sudoríparas en sus almohadillas, no traspiran por la piel como nosotros. Regulan su temperatura corporal mediante el jadeo.

En verano, agua y más agua

Los perros son muy vulnerables, ya que como hemos dicho les resulta complicado perder la cantidad de calor que necesitan. El sistema de refrigeración más eficiente que tienen es su boca.

El cuerpo de un perro es capaz de detectar el exceso de calor. La temperatura normal oscila entre 38 y 39 ºC pero cuando tiene demasiado calor, la sangre caliente sube hasta la lengua para eliminar la temperatura sobrante a través de las glándulas salivares, en forma de humedad. Si aumenta por encima de los valores normales y los mecanismos de regulación de su cuerpo no son capaces de reducirla y podrá sufrir un golpe de calor.

Cuidado con los golpes de calor

Cuando nuestro peludo amigo no bebe suficiente agua en verano, puede sufrir una bajada metabólica. Consecuentemente, aparecen síntomas como cansancio o letargo, descenso de la presión arterial, mareos y hasta desmayos. Si la ingesta continúa siendo deficiente y la temperatura aumenta en su entorno, el animal puede deshidratarse y llegar a sufrir un golpe de calor.

Las funciones renales también pueden verse muy perjudicadas por un consumo deficiente de líquidos. Con el avance del daño renal, aumenta el riesgo de una insuficiencia.

Pautas de actuación imprescindibles ante un golpe de calor:

1.º. Mojarlo con agua que no esté ni fría ni caliente.

2.º. Intentar que beba agua.

3.º. Si es posible ponerle frente a un ventilador.

4.º. Llevarlo al veterinario lo antes posible.

De cualquier forma, lo más importante es prevenir y que esto no llegue a suceder:

  • Nunca dejes al perro en un recinto cerrado, con mala ventilación, sin sombra y ni agua disponible, que reciba la incidencia directa de los rayos solares. Ni siquiera un momentito o con las ventanillas un poco bajadas.
  • Extrema las precauciones si debido a su raza o estado de salud corre más riesgo de sufrir un golpe de calor.
  • No le fuerces a hacer ejercicio mientras la temperatura sea excesiva.
  • Evita los paseos a horas en las que la temperatura sea muy elevada.

Una vez que te enfrentas al golpe de calor, el objetivo es disminuir la temperatura corporal progresivamente (nunca de forma brusca) para que se recuperen los niveles normales.

Para incentivar el consumo de agua debemos cambiarla con frecuencia de manera que siempre tenga a su alcance agua limpia y fresca.

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